Cuando una artista como Alba Farelo, Bad Gyal, elige un accesorio, no es un simple gesto estilístico: es una declaración de identidad. Su reciente elección del bolso Alma de Louis Vuitton confirma, una vez más, su capacidad innata para elevar cualquier pieza a territorio de culto. Pero lo más interesante es el origen de su flechazo: una fotografía de Kim Kardashian, musa moderna de la estética global, fue la chispa que encendió el deseo.
Un bolso histórico que encuentra nueva voz
El Alma no es un bolso cualquiera. Nacido en los años 30 y reinterpretado a lo largo de décadas, es una pieza que encapsula herencia, arquitectura y lujo discreto.
El efecto Kim Kardashian: inspiración global
Kim Kardashian lo ha lucido en infinidad de ocasiones, convirtiéndolo en un símbolo de lujo versátil. Una foto concreta —cándida, directa, con ese aura impecable que la caracteriza
Kim lo llevó con su glamour pulido
la cadena estética entre mujeres que se admiran, reinterpretan y empoderan mutuamente.
Alba lo reinterpreta con su energía vibrante y su actitud inquebrantable.